Este trabajo explora el estado de la investigación en salud mental en Colombia y su marco legal vigente, a partir de la pandemia de COVID-19, que intensificó problemas de salud mental en el país y el mundo, con el fin de lograr identificar patrones en los trabajos realizados en el campo de la ciencia frente a la compleja realidad social que se vivía en los tiempos de pandemia. Con este propósito dicha exploración se realiza a partir de dos fuentes de información, de un lado la revisión de literatura sobre el marco normativo de la salud mental en Colombia y de otro se revisan la tendencias en la investigación desde un enfoque bibliométrico utilizando herramientas como el análisis de co-citación y redes de colaboración, ya que permite examinar las interacciones entre actores nacionales e internacionales en la producción científica en el tema de salud mental, y su relación en la construcción de política pública. Este estudio exploratorio se construye bajo la perspectiva de traducción que ofrece este tipo de método bibliometrico (Vélez, 2013) ya que posibilita conocer la relación de la producción científica y su entorno, específicamente en la construcción de estudios para la toma de decisiones públicas, a partir de la delimitación e identificación de las brechas sociales y culturales entendiendo la necesidad de que estas integren tanto conocimientos científicos como el reconocimiento y valoración de contextos sociales y culturales. Así, en este documento se presenta una metodología en la que se incluye tanto un análisis bibliométrico, que identifica patrones en la colaboración académica y áreas de enfoque en la investigación en salud mental, así como un análisis de las políticas públicas en este campo para identificar su alcance y limitaciones en la práctica en estas dimensiones. Los resultados destacan la colaboración de Colombia con instituciones internacionales y evidencian la falta de sostenibilidad de la investigación financiada localmente. Finalmente, el documento concluye con recomendaciones para fortalecer el sistema de salud mental en el país mediante la capacitación, la descentralización de servicios y una mayor participación comunitaria en la formulación de políticas.