La falla cardíaca contribuye a la morbimortalidad y los costos para el sistema de salud. La principal fuente de atención es el servicio de urgencias, donde se han ideado escalas para la conducta clínica, como la MEESSI-AHF que tiene el fin evaluar la mortalidad a 30 días, a la fecha no hay estudios que muestren el comportamiento de esta escala en nuestra población. Se incluyeron los pacientes con diagnóstico de insuficiencia cardiaca en el servicio de urgencias entre los años 2021 y 2022, a los que se les calculó la escala MEESSI-AHF, evaluando la mortalidad obtenida con la mortalidad predicha y calculando la bondad de ajuste. Se analizaron 267 pacientes, en su mayoría mujeres, con promedio de edad de 79 años. La mortalidad observada en la población estudiada fue superior a la predicha en todos los 3 primeros grupos de riesgo: bajo (5.69% vs 2.1%), intermedio (19.37% vs 7.6%), y alto (50% vs 20.1%), pero con un adecuado rendimiento en el primer quintil de riesgo; La bondad de ajuste del modelo fue adecuada con un área bajo la curva de 0.9306 95% (IC: 0.8922-0.969). Al aplicar la escala MEESSI-AHF encontramos una mayor mortalidad que la esperada por grupo de riesgo. Por lo tanto, debe ser una herramienta de apoyo, la conducta clínica debe ser sustentada enlos protocolos institucionales y el juicio clínico particular, hasta la realización de estudios adicionaleso escalas regionales.