Cada vez es más frecuente el número de pacientes mayores con múltiples comorbilidades en el servicio de urgencias, lo que implica el riesgo de incurrir en intervenciones quirúrgicas fútiles. Algunas intervenciones generan falsas expectativas de supervivencia o calidad de vida en los pacientes y sus familias y representan un beneficio terapéutico insignificante en pacientes cuyas posibilidades de supervivencia son mínimas. Para abordar este dilema, describimos la mortalidad en una cohorte de pacientes sometidos a laparotomía de urgencia con un riesgo ≥ 75% según la Calculadora de Riesgo Quirúrgico ACS NSQIP.