La sucesión secundaria aumenta la complejidad estructural, la biodiversidad y la disponibilidad de nichos. Los cambios en la estructura de la vegetación durante la sucesión filtran las especies que pueden prosperar a lo largo del gradiente sucesional mediante sus rasgos funcionales. Los murciélagos filostómidos son diversos tanto taxonómicamente como funcionalmente, lo que los hace adecuados para entender la relación entre la estructura de la vegetación y los rasgos funcionales como una explicación de la estructura de la comunidad. Determinamos si los bosques secundarios favorecen la recuperación de la diversidad funcional en una comunidad de filostómidos en comparación con bosques maduros y sabanas (áreas abiertas con pocos árboles). Para esto medimos siete rasgos funcionales correspondientes a la morfología alar (tercer y quinto dígito, aspecto alar y carga alar), tamaño (antebrazo, masa corporal) y dieta (gremio trófico). Calculamos cinco índices funcionales diferentes para comparar la diversidad funcional entre los estadíos sucesionales. Utilizamos Modelos Lineares Generalizados de Variables Latentes (GLLVM) para determinar los efectos de la estructura del bosque y los rasgos funcionales en la abundancia de los murciélagos. El bosque maduro tuvo la comunidad más rica y diversa, seguido del bosque joven y la sabana. Los GLLVM indicaron que la densidad del dosel (i.e. bosques más tupidos) y el DAP tuvieron efectos significativos positivos y negativos en la abundancia de los murciélagos, respectivamente, sugiriendo que los murciélagos en bosques maduros con un dosel alto y sabanas tienden a ser más grandes, mientras que algunos murciélagos pequeños predominan en bosques jóvenes. Nuestros resultados resaltan la importancia del mosaico sabana-bosque para la diversidad de los filostómidos y como la diversidad taxonómica y funcional se recuperan con la sucesión secundaria.