Resumen
- Introducción: el sueño cumple una función reparadora en el organismo, tanto en humanos como en otros animales, por lo que su calidad puede tener una relación bidireccional con el cáncer. Las alteraciones del sueño y del ciclo circadiano pueden influir en el desarrollo y la progresión del cáncer, mientras que estas neoplasias también pueden contribuir a esos trastornos. Objetivos: describir la relación bidireccional entre sueño y cáncer mediante una revisión narrativa. Métodos: se revisaron 181 artículos publicados durante la última década en cuatro bases de datos científicas. Resultados: las alteraciones del sueño (p. ej. privación por realización de turnos laborales) están asociadas con el desarrollo y la progresión del cáncer. A la vez, los mecanismos biológicos de estas neoplasias (p. ej. procesos inflamatorios), el tratamiento oncológico (específicamente la quimioterapia) y algunas condiciones psicológicas, como el distrés, precipitan trastornos del sueño. Conclusiones: hay evidencia de la relación bidireccional entre el cáncer y el sueño. Promover hábitos saludables de sueño puede contribuir tanto a prevenir el desarrollo y progresión del cáncer, como a mejorar la percepción de calidad de vida entre los pacientes con neoplasias malignas.