Resumen
- Las revoluciones liberales marcan un antes y un después en la historia de la humanidad, pues ellas dan inicio al Estado-nación y marcan el final de una larga era medieval, caracterizada por la existencia de diferentes centros de poder, conforme diversos estamentos creados por sociedades fragmentadas. Sin embargo, aunque las revoluciones liberales fueron alimentadas por pretensiones comunes bajo teorías iusnaturalistas, en la práctica podemos evidenciar la existencia de diversas interpretaciones sobre el Estado, la soberanía y el derecho, conforme las diferentes trayectorias históricas de cada cultura jurídica.