Resumen
- La sociedad civil latinoamericana lleva décadas volcando energías y esfuerzos en la movilización legal (instaurar demandas, adelantar litigio estratégico, prestar acompañamiento jurídico, entre otros) buscando expandir y hacer efectivos los derechos humanos, económicos, sociales y culturales (DESC). Esta movilización legal tiene muchas caras: desde acciones legales individuales (por ejemplo, un amparo o una tutela) y litigio estratégico, hasta fallos estructurales, por estructurales me refiero a (siguiendo a Sabel y Simon)2 aquellos que inciden en un problema de política pública de gran envergadura, que tienen el potencial de afectar a muchas personas. Cuando las cosas salen bien, las victorias judiciales que resultan de estos esfuerzos de movilización legal culminan en decisiones y jurisprudencia que construyen, con suerte, marcos legales más garantistas. Sin duda alguna, la actualización y ajuste del marco legal son fundamentales, pero siempre queda la duda de qué pasa “en el terreno” con estos fallos. ¿Se cumplen?, ¿en quémedida?, ¿Cuál es su impacto, más allá del papel?.