Resumen
- Desde mediados de la década del ’90, la categoría “memoria sobre el terrorismo de Estado” fue institucionalizada a través de una serie de leyes y programas dentro del organigrama del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Paralelamente, numerosos militantes de organizaciones de DD.HH. fueron incorporados como gestores, funcionarios y empleados, encargados de definirla e implementarla en el espacio urbano. En este artículo, describimos y analizamos las principales características que ha asumido el trabajo de cogestión entre agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales de DD.HH. orientado a la “preservación y la promoción de la memoria”. Y, destacamos de qué manera los requerimientos técnicos de este trabajo han sido articulados de un modo particular con aquellos valores ligados a la militancia en el campo de los DD.HH., como el compromiso político.