Resumen
- Objetivo: Describir las características de la superficie ocular y los resultados de las pruebas en una población pediátrica sana. Método: Se realizó un estudio transversal con 60 niños sanos, obteniendo consentimiento, encuesta OSDI y uso de pantallas y realizando pruebas de superficie ocular. Se realizó un análisis estadístico univariante para variables categóricas y cuantitativas. Para describir la correlación de los resultados en ambos ojos, se utilizó un modelo de efectos aleatorios. Para caracterizar los posibles perfiles de uso de dispositivos, aplicamos la metodología de conglomerados mixtos. Resultados: Se evaluaron 60 niños sanos de entre 7 y 17 años. La proporción de niñas fue del 41,6%. La puntuación media del índice de enfermedad de la superficie ocular fue de 9,98±8,49 puntos. El tiempo diario frente a una pantalla fue de 5,59±2,77 horas y la pantalla más utilizada fue el smartphone. Los resultados medios (con desviaciones estándar o intervalos de confianza) de las pruebas de superficie ocular fueron frecuencia de parpadeo al leer en papel, 6,8±5,68 veces por minuto; frecuencia de parpadeo al leer en pantalla, 8,7±7,14 veces por minuto; altura del menisco lagrimal, 0,19[0. 18-0,2] mm; tiempo de ruptura lagrimal no invasivo, 12,44[10,99-13,9] segundos; enrojecimiento conjuntival nasal, 0,86[0,77-0,94]; enrojecimiento conjuntival temporal, 0,96[0,87-1,04]; osmolaridad lagrimal, 299,3[295,14-303,45] mmol; y prueba de Schirmer, 23,73[21,28-26,18] mm. El margen del párpado era irregular en tres ojos; el 44,7% presentaba una capa lipídica fina; la tinción con verde de lissamina era positiva en el 70,8%; la tinción con fluoresceína era positiva en el 47,4%; el 36,64% presentaba pérdida parcial de glándulas de Meibomio. Conclusiones: Teniendo en cuenta la escasez de valores pediátricos específicos de las pruebas de superficie ocular, realizamos una investigación clínica que incluía el conjunto completo de pruebas de superficie ocular en niños. Aunque en este estudio se incluyeron niños sanos, observamos que todos los participantes presentaban al menos un resultado anómalo y que el 33,33% tenía diagnóstico de enfermedad de ojo seco, según el TFOS DEWS II. Sería pertinente realizar más estudios multicéntricos para comparar los resultados de nuestras pruebas de superficie ocular con los de otros grupos de niños.
- Purpose: To describe ocular surface characteristics and tests’ results in a healthy pediatric population. Methods: We performed a cross-sectional study with 60 healthy children, obtaining consent, OSDI and screen use survey and conducting ocular surface tests. Statistical univariate analysis for categorical and quantitative variables was made. To describe the correlation of the results in both eyes, we used a model of random effects. To characterize the possible profiles of device use, we applied the mixed-cluster methodology. Results: Sixty healthy children between 7 and 17 years old were evaluated. Girl’s proportion was 41.6%. Mean Ocular Surface Disease Index Score was 9.98±8.49 points. Daily screen time was 5.59±2.77 hours and the most popular screen was the smartphone. Mean results (with standard deviations or confidence intervals) of ocular surface tests were blink frequency while reading on paper, 6.8±5.68 times per minute; blink frequency while reading on screen, 8.7±7.14 times per minute; tear meniscus height, 0.19[0.18–0.2] mm; non-invasive tear break-up time, 12.44[10.99–13.9] seconds; nasal conjunctival redness, 0.86[0.77–0.94]; temporal conjunctival redness, 0.96[0.87–1.04]; tear osmolarity, 299.3[295.14–303.45] mmol; and Schirmer test, 23.73[21.28–26.18] mm. Lid margin was irregular in three eyes; 44.7% had thin lipid layer; lissamine green staining was positive in 70.8%; fluorescein staining was positive in 47.4%; 36.64% exhibited partial meibomian gland loss. Conclusion: Considering the scarcity of specific pediatric values of ocular surface tests, we performed a clinical investigation involving the complete pool of ocular surface tests in children. Although healthy children were included in this study, we found that all the participants had at least one abnormal result and 33.33% had dry eye disease diagnosis, according to the TFOS DEWS II. It would be relevant to carry out further multicentric studies to compare our ocular surface tests’ results with other groups of children.