La presencia de mujeres en puestos de liderazgo ha crecido significativamente en las últimas décadas, y ahora es una parte esencial del proceso de transformación en las organizaciones. Sin embargo, los desafíos estructurales y culturales que restringen el acceso de las mujeres a puestos de alta dirección y el poco reconocimiento a su trabajo dentro del entorno empresarial aún persisten. Este estudio analiza el impacto del liderazgo de las mujeres en el desempeño organizacional. Para ello, se analizaron investigaciones que abordarán tres dimensiones del desempeño organizacional: desempeño financiero, operativo y psicosocial. Los resultados evidenciaron que las líderes femeninas tienden a crear entornos de trabajo más colaborativos, a promover la innovación y a ayudar a mantener la sostenibilidad de la organización. Sin embargo, de acuerdo con los estudios analizados, los resultados financieros no muestran una relación significativa entre rendimiento y género. Asimismo, se analizaron los casos de dos mujeres líderes a cargo de grandes compañías, Indra Nooyi de PepsiCo y Mary Barra de General Motors. En ambos casos, se lograron altos desempeños demostrando al menos que el ser mujer no es una barrera para lograr un desempeño sobresaliente en varias dimensiones, fueron organizaciones que demostraron un alto crecimiento económico y una cultura corporativa inclusiva, con altos estándares éticos. En resumen, la diversidad de género en puestos de liderazgo aporta positivamente al desarrollo integral de las organizaciones.