Las enfermedades zoonóticas hemotrópicas causadas por Ehrlichia, Anaplasma y Mycoplasma representan una amenaza emergente para la salud global, impulsada por el cambio climático, la alteración de ecosistemas y el aumento en la interacción humano-animal. Estas infecciones se transmiten desde animales a humanos, principalmente a través de artrópodos vectores como las garrapatas. Dado su impacto en la salud humana y animal, su abordaje requiere un enfoque integral e interdisciplinario, como el que propone Una Salud. Esta revisión de alcance busca analizar la evidencia científica mundial disponible hasta 2025 sobre el potencial zoonótico de estos patógenos, sus rutas de transmisión y brechas de conocimiento. Se realizó una búsqueda sistemática en seis bases de datos (PubMed, BVS, Google Scholar, EBSCO, Embase y Scopus), identificándose 1.603 referencias, de las cuales 38 cumplieron los criterios de inclusión. Los resultados mostraron un aumento sostenido en la producción científica desde 2010, con predominio de estudios en países desarrollados (EE. UU. y Europa) y escasa representación de regiones tropicales como África y América Latina. Anaplasma fue el género más estudiado (53%), seguido de Ehrlichia (36%) y Mycoplasma (11%), destacando las especies A. phagocytophilum, E. chaffeensis y M. suis. Los principales reservorios fueron caninos (45%), rumiantes (30%) y fauna silvestre (25%), aunque un tercio de los estudios no identificó hospedador. Las garrapatas fueron señaladas como principales vectores (92%). Se evidencian brechas en la caracterización de rutas de transmisión no vectoriales y una distribución geográfica desigual en la investigación; estta falta de evidencia integrada limita la capacidad de detección, prevención y respuesta. En este contexto, el enfoque Una Salud se justifica no solo por la naturaleza zoonótica de estos patógenos, sino porque los datos muestran una interdependencia crítica entre salud humana, animal y ambiental. Fortalecer sistemas de vigilancia integrada, promover investigaciones colaborativas y priorizar áreas de riesgo insuficientemente estudiadas son acciones que se derivan de los vacíos detectados y que podrían mejorar la capacidad de respuesta global frente a estas enfermedades.