El proyecto propuso la implementación de un programa de educación emocional dentro de una empresa del sector de alimentos que promoviera la salud emocional y la prevención del estrés laboral en los colaboradores del área administrativa por medio del entrenamiento en habilidades emocionales. El proyecto se llevó a cabo en ocho sesiones, cada una enfocada en el entrenamiento de la percepción, comprensión y regulación emocional. Para garantizar la efectividad del programa, se realizó una evaluación a través de un análisis cuantitativo aplicando la escala TMMS-24 durante el pre y post, y un análisis cualitativo con la percepción de las sesiones. Los resultados demuestran una diferencia estadísticamente significativa en las tres habilidades emocionales entrenadas lo que refleja un resultado positivo en la promoción de la salud emocional en este contexto organizacional.