Este artículo explora la relación entre la sistematización de experiencias, la construcción de la identidad profesional y el Trabajo Social comunitario. Su propósito es analizar la brecha entre el potencial de la sistematización como puente entre teoría y práctica, y los obstáculos que limitan su ejercicio reflexivo. La metodología cualitativa analiza dos miradas: entrevistas semiestructuradas a trabajadores sociales con amplia trayectoria en lo comunitario y análisis documental, mediante cartografía conceptual, de anteproyectos elaborados por estudiantes de quinto semestre de Trabajo Social de una universidad en Bogotá. Este enfoque contrasta la identidad forjada en la práctica con aquella en proceso de construcción académica. Los hallazgos revelan que la sistematización es concebida como un ejercicio ético-político clave para superar visiones asistencialistas de la profesión, pero esta concepción entra en tensión con las realidades institucionales que la limitan. Se concluye que la revalorización de la sistematización es un pilar para consolidar una identidad profesional crítica y comprometida con la transformación social.