Introducción: La enfermedad de Chagas, producida por el protozoo Trypanosoma cruzi es considerada un problema de salud pública en América Latina. En Colombia afecta a más de 437.000 habitantes principalmente en Casanare, región endémica con características eco-epidemiológicas que favorecen su transmisión. El diagnóstico de la enfermedad es complejo debido a la dinámica de la parasitemia en las fases clínicas por lo que la identificación oportuna mejora el curso clínico y evita complicaciones mortales. El objetivo de este estudio, fue describir las características clínicas y epidemiológicas de los casos de Chagas agudo en Casanare en el periodo 2012-2020. Métodos: En el presente estudio se revisaron 103 registros médicos de casos confirmados de Chagas agudo. Se comparó la incidencia y letalidad departamental/nacional por año; se revisaron y graficaron los aspectos climatológicos de temperatura media, humedad relativa y precipitación por año en el IDEAM con respecto al número de casos de Chagas agudo por mes y se comparó con la frecuencia de triatominos colectados en intradomicilio por vigilancia comunitaria. Análisis univariados, bivariados y multivariados fueron realizados, comparando síntomas y signos según vía de transmisión, complicaciones y grupos de edad. Resultados: La incidencia fue de 3.16 casos por 100.000 habitantes y el promedio de la letalidad general fue del 20% en el periodo de estudio. Los síntomas más frecuentes incluyeron: fiebre 98.1%, mialgias 62.1%, artralgias 60.2%y cefalea 49.5%. Hubo diferencias significativas en la frecuencia de mialgias, dolor abdominal y edema periorbitario en la transmisión oral. Las principales complicaciones fueron derrame pericárdico, miocarditis y falla cardíaca en el grupo de mayores de 18 años. En Casanare se ha identificado principalmente TcI en humanos, triatominos y reservorios como zarigueyas y perros, además de TcBat en murciélagos. Se evidenció un aumento en el número de casos de Chagas agudo en el mes de marzo, periodo en el cual aumenta la precipitación por el comienzo del invierno. Conclusiones: Los resultados corroboran la heterogeneidad sintomática de la fase aguda de la enfermedad de Chagas, lo cual retrasa el tratamiento desencadenando posibles complicaciones clínicas. En regiones endémicas se debe fortalecer la sospecha clínica, capacidad diagnóstica, mantener programas de detección y vigilancia así como establecer políticas de salud pública intersectorial para su prevención y control.