Esta tesis propone una lectura del pensamiento como forma de vida, articulando las propuestas filosóficas de Pierre Hadot y Gilles Deleuze. A partir de una pregunta existencial —¿qué puedo hacer con mi vida?— el autor explora la posibilidad de vivir desde y para el pensamiento, entendiendo este no como ejercicio académico abstracto, sino como práctica vital transformadora.