El texto, desde una aproximación etnográfica, da cuenta de la formación de un nuevo oficio denominado partería urbana en el área urbana de Bogotá. Pretende encontrar tensiones y diálogos entre este conjunto de prácticas y la obstetricia, teniendo en cuenta que tienen un escenario compartido. Para entender, finalmente, qué cambios produce esta nueva formación se propone demostrar la reconstrucción de las representaciones sociales del cuerpo, el dolor y el pudor y de las prácticas que entorno a estas categorías se construyen.