Este artículo analiza los factores que inciden en la formación en sexualidad de jóvenes entre 18 y 21 años en Bogotá, a partir de los relatos sobre la educación sexual que recibieron. Para esto, se hace uso de los postulados teóricos de la sociología de la experiencia y la sociología del individuo. Se empleó un enfoque cualitativo con base en entrevistas semiestructuradas a tres participantes. Los hallazgos evidencian que la educación sexual recibida es fragmentaria, moralizante y centrada en el control del cuerpo, tanto en contextos escolares como familiares. La investigación concluye que la educación sexual no se construye únicamente en el aula, sino también a través de experiencias afectivas, discursos sociales y redes informales de conocimiento. Se resalta la necesidad de políticas públicas que promuevan pedagogías inclusivas, afectivas y contextualizadas, así como una mayor formación docente en el tema.