La filosofía analítica del lenguaje está atravesada por un interrogante sobre la relación que guardan el lenguaje, la mente y el mundo. Tradicionalmente, el concepto de significado ha sido la bisagra que articula los tres elementos de esa relación, pues el significado conecta al lenguaje con los objetos a los que él refiere, y también es el contenido cognitivo que se expresa en el lenguaje. En esta monografía se esboza la posibilidad de crear una cartografía de posturas en la filosofía (analítica) del lenguaje en torno a los roles del concepto significado y se hace un primer ejercicio de exploración por esos roles en el Tractatus Logico-Philosophicus.