El presente trabajo de investigación se centra en el proceso de configuración del colectivo Danzarte Freiriano del Colegio Técnico Distrital Paulo Freire. Este colectivo, compuesto por estudiantes y docentes, encuentra en la danza folclórica un medio para facilitar el acercamiento al propio cuerpo, a la otredad y al reconocimiento de las danzas colombianas. Así mismo, constituye un espacio significativo para el encuentro humano, la educación corporal, el desarrollo de un sentido de comunidad y de pertenencia. La práctica que se lleva a cabo con Danzarte Freiriano permite que el cuerpo, tradicionalmente relegado a un papel pasivo en la educación formal, se convierta en protagonista, al ser la forma a través de la cual tiene sentido el trabajo pedagógico. Es probable que la educación formal haya fallado en integrar el cuerpo de manera significativa en sus prácticas pedagógicas, un hecho que debe ser cuestionado, especialmente cuando se considera que el aprendizaje integral no puede limitarse a la preparación técnica. Se busca no solo indagar sobre la práctica de la danza, sino también cómo esta contribuye al desarrollo de una conciencia corporal y colectiva en el presente entorno educativo que históricamente ha marginalizado tales experiencias. La investigación se enmarca en un enfoque cualitativo que valora la alteridad, entendiendo la importancia de las formas en que las personas construyen significados a partir de sus experiencias, resultando tres ejercicios fundamentales para el acercamiento a la población: el mirar, el escuchar y el escribir. La estructura del trabajo se organiza en tres capítulos. En el primer capítulo, se presentan los hallazgos relacionados con el cuerpo, desarrollando un recorrido argumentativo desde la antropología del cuerpo. El segundo capítulo ofrece una aproximación analítica a la danza, destacando su capacidad sanadora. Se analizan los beneficios de la danza en el equilibrio corporal y emocional de quienes participan en sus representaciones. También se subraya su valor para la expresión humana y la creación de relaciones horizontales basadas en la equidad, reconociendo las representaciones que emergen de los aprendizajes identificados por los miembros del colectivo Danzarte Freiriano durante las sesiones. En el tercer capítulo, se exploran las consideraciones sobre la educación corporal, se enfatiza cómo la confianza, construida a través de la aceptación de errores y correcciones, abre posibilidades de socialización. En los resultados se encuentra la cotidianidad atravesada por el cuerpo, promoviendo prácticas que favorezcan el movimiento. La danza se reconoce como una pedagogía de los contactos, con el potencial de generar sentido y reflexión sobre el espacio y las experiencias cotidianas. Por último, se resalta la educación corporal como un medio para crear y recrear significados en la constitución de lo humano, entendiendo lo humano como un tejido en movimiento, tejido por múltiples manos.