Este estudio analiza el fenómeno de alternancia en la presidencia de Argentina durante 2015, 2019 y 2023, centrado en la tensión entre voto castigo e identidades políticas en las segundas vueltas presidenciales. La investigación responde a la pregunta: ¿qué dinámicas políticas han facilitado la alternancia entre kirchnerismo y antikirchnerismo en estos tres años? Se plantean dos hipótesis: 1) la existencia de dos bloques estables con identidades políticas fuertes y un voto castigo que equilibra la elección; y 2) un cambio en la sociología electoral hacia un voto menos identitario y dinámicas de castigo sistemático contra los incumbentes, lo que conlleva grandes desplazamientos de voto entre bloques. Para comprobar estas hipótesis, se analizan las diferencias de voto entre los bloques kirchnerista y antikirchnerista en los periodos 2015-2019 y 2019-2023, resultados que se matizan mediante un análisis de clúster a nivel de secciones electorales.