El Accidente cerebrovascular es una enfermedad que deja secuelas físicas y mentales y demanda el cuidado tiempo completo de otra persona. En los casos que tratamos cuando los pacientes sufren esta afección el cuidado es tomado por sus esposas de manera inmediata. Lo que sucede luego configura un trabajo que transforma los itinerarios y el espacio-tiempo de las mujeres y también configura una ética del cuidado en la que las mujeres atraviesan por una dimensión física, una dimensión moral y una dimensión emocional que se sobreponen constantemente y nos ayudan a ver el cuidado como un fenómeno sexuado, que se da en su propio universo de manera autocontenida y que va más allá de los físico.