La presente propuesta reconoce que los puertos de contenedores desempeñan un papel central y único en la construcción de la economía mundial y pretende generar conocimientos originales y pioneros que puedan ayudar a comprender (y potencialmente abordar) los principales retos socioambientales a los que se enfrentan y que ellos mismos crean. La hipótesis que anima esta investigación es que los puertos de contenedores son espacios sociojurídicos complejos cuyos límites no están definidos por sus puertas y verjas, sino por la multiplicidad de interacciones locales y transnacionales que tienen lugar a diario. Los puertos no son sólo centros cerrados para el comercio marítimo, sino que tienen vida propia que depende de su carácter global, pero que está estrechamente vinculada al espacio en el que se encuentran. Son espacios de gobernanza, zonas económicas especiales, puntos de atracción de inversiones internacionales, lugares de almacenamiento de materiales peligrosos, teatros de diversas relaciones laborales, de organización y represión de trabajadores, vecinos que contaminan y liberan residuos, centros de tráfico ilegal de mercancías y personas, espacios de violencia pública y privada y oportunidad de crecimiento económico y prosperidad (Jenss 2020). Así pues, sólo un análisis sociojurídico de la naturaleza multiterritorial y multijurídica de los puertos puede proporcionarnos una comprensión clara de los retos a los que se enfrentan, los problemas que crean, el impacto que tienen, la forma en que se ejerce el poder y se produce y distribuye el valor.