Si bien los conflictos entre grupos tienden a intensificarse, polarizarse y destruir, también se consideran un medio para lograr la justicia, los derechos humanos y la mejora social. Muchas personas han intentado definir cuál es la diferencia entre un conflicto indeseable y uno deseable, desde la teoría de la guerra justa de Santo Tomás de Aquino hasta los estudios contemporáneos sobre la paz. Estos marcos dualistas y cargados de valores clasifican los conflictos como destructivos o constructivos, violentos o no violentos, agonísticos o antagónicos, y perniciosos o productivos. Combinamos encuestas a expertos y una revisión sistemática de la literatura para elaborar una amplia lista de fuentes que abordan esta distinción, incluyendo trabajos académicos, literatura gris y textos antiguos. Clasificamos estas fuentes para elaborar una tipología de conflictos que abarca siglos de pensamiento en múltiples disciplinas e idiomas. Estos hallazgos servirán de base para futuras investigaciones y proporcionarán información concreta sobre los objetivos de las intervenciones en conflictos de todo tipo. En particular, pueden servir de base para la creación de métricas que intenten distinguir entre conflictos deseables y no deseables, lo cual es esencial tanto para las ciencias sociales cuantitativas como para el diseño sensible a los conflictos de las tecnologías de la información y la comunicación.